miércoles, 10 de junio de 2009

Premiaron una investigación de dos alumnos de Concordia

La nota apareció en el sitio de la radio LT14 Radio General Urquiza (Entre Ríos, Argentina), seguramente porque se trata de alumnos de la ciudad, no por el tema en sí, pero aunque sea de esta manera, es útil que se hable:

Los protagonistas son dos adolescentes de la Escuela de Comercio Nº 2 Martín Miguel de Güemes de Concordia. Estefanía Aranda y Cristhian Fink obtuvieron el 4º premio de la Feria Intel Isef y fueron distinguidos por Asociación Americana de Psicología.

Declaraciones a LT 14
El mes pasado, los jóvenes viajaron a Estados Unidos con el fin de mostrar su trabajo denominado “Síndrome de Burnout en el ámbito escolar”, para presentarlo en la Feria Intel Internacional Science and Engineering Fair (Insef) en Reno, Nevada.

De las siete investigaciones que participaron en representación de Argentina (realizados por alumnos de Santa Cruz, La Rioja, Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe), sólo Entre Ríos volvió al país con premio. Cabe mencionar que los trabajos fueron previamente seleccionados en la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología que se hizo en Puerto Madryn (Chubut) el año pasado, donde hubo alrededor de 150 trabajos.

Estefanía Aranda y Cristhian Fink, alumnos de la Escuela de Comercio Nº 2 Martín Miguel de Güemes de Concordia, obtuvieron el 4to. premio de la Feria Intel Isef y también fueron distinguidos por Asociación Americana de Psicología. Los chicos contaron con el asesoramiento de su profesor, Carlos Gatto. En diálogo con LT14, la joven habló sobre el problema y los objetivos de la investigación, denominada “Síndrome de Burnout en el ámbito escolar”.

Estefanía contó que en principio se trató de identificar y diferenciar, en el área educacional, un cuadro de stress con el “Síndrome de Burnout” es decir, cuando una persona contrajo la sensación de “estar quemado”.
Y explicó: “Cuando una persona (en este caso un profesor/a) se siente cansada, exhausta o no tienen ganas de trabajar y la capacidad laboral disminuye, estos síntomas influyen en la forma de enseñar del docente porque no se sienten conformes en el aula con el alumno”. La joven también contó que el trabajo incluyó un estudio cuantitativo para detectar el nivel del “Síndrome de Burnout” en los docentes de la ciudad de Concordia. Se realizaron encuestas en dos establecimientos educativos (uno céntrico y otro ubicado en la periferia de la ciudad) con distinto nivel socioeconómico.

“La sociedad no es ajena a esta problemática, todos somos productores de este síndrome e influye en la vida cotidiana y distintos ámbitos, como el aula, la casa, en reuniones de amigos”, mencionó Estefanía. Respecto a las conclusiones del trabajo, la alumna habló sobre “la prevención” que consiste en trata de utilizar un mecanismo denominado “residiencia”. Se trata de “un mecanismo de defensa que tiene una persona para afrontar los problemas de distintas maneras, buscando soluciones positivas, como la organización y planificación”, ejemplificó.

Los alumnos tienen previsto participar, en julio próximo, en Milset que se desarrolla en Túnez; y en noviembre viajar a Mostratec, en Novo Hamburgo (Brasil).

Fuente
http://www.radiolt14.com.ar/index.php?st=nt&bd=n&id=36191

jueves, 4 de junio de 2009

Nueva Profesionalidad Docente

FORMACIÓN DEL PROFESORADO, RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS Y PREVENCIÓN DEL ESTRÉS PROFESIONAL DOCENTE


“ No sólo pedimos a nuestros profesores que abarquen todos los campos en los que pueda perfeccionarse la personalidad humana, sino que además les pedimos mesura y equilibrio: todos esos diferentes objetivos deben incorporarse en un todo armónico, en el que se consiga una personalidad integrada, sin que el desarrollo excesivo o unilateral de una de esas áreas produzca hombres y mujeres desequilibrados. Para poder desempeñar esta tarea utópica nos haría falta un superhombre ejemplar. Un humanista de saber ilimitado. Alguien capaz de reunir todas las cualidades consideradas como positivas, eliminando, al mismo tiempo, cualquiera de las que pudieran considerarse negativas. Siguiendo esta línea de razonamiento nuestra sociedad puede desarrollar hasta el límite las peticiones basadas en el componente utópico de la educación, proyectando sobre los profesores unas exigencias desmedidas”.
Esteve, José M.
La antecita del profesor Esteve nos pone sobre la pista de uno de los factores que subyacen en lo que se conoce como “el malestar docente”. En efecto, de un tiempo a esta parte, la sociedad tiende a trasladar todas y cada una de sus “asignaturas pendientes” al ámbito escolar con la esperanza utópica de haber hallado la solución. Pero existen otros factores además del señalado que van haciendo de la profesión docente algo inespecífico, problemático y complejo.

Algunos de estos factores son de naturaleza coyuntural como el cambio de los planes de estudio, la reforma del sistema educativo, etc., y otros son de naturaleza estructural, en tanto que los referentes sociales son cada vez más dinámicos, cambiantes y complejos. En todo caso, puede afirmarse, que los nuevos retos que esta sociedad heterogénea, plural, cambiante e intercultural va imponiendo a los profesores, van más allá de la reforma de los planes de estudio y de la reestructuración del sistema educativo y afectan de lleno al concepto mismo de profesionalidad docente

Diversidad e incertidumbre en la labor docente.
En este contexto de incertidumbre, como consecuencia de las circunstancias cambiantes de la sociedad actual, y de complejidad de las tareas docentes el profesor de hoy se encuentra ante la necesidad de adquirir nuevos conocimientos, dominar nuevas destrezas y ampliar su repertorio de conductas profesionales para atender adecuadamente los retos que se le plantean en la práctica diaria, caracterizada ésta última, entre otros factores, por la heterogeneidad del alumnado.

Así, la diversidad pasa a ser un concepto central en la nueva realidad escolar, presente en todos los niveles y etapas de la escolaridad, pero más patente y explícita en la Educación Secundaria Obligatoria, etapa en la que el alumnado ya no es ni el “alumno de éxito” que había superado la criba del graduado escolar ni el “alumno fracasado” que, antes que abandonar el sistema, optaba por una formación profesional de base. En ambos casos, el alumnado, con la propuesta curricular anterior, llegaba a las aulas en grupos supuestamente homogéneos que apuntaban a un perfil profesional docente muy determinado y caracterizado por una forma disciplinar de enfocar y tratar el conocimiento, unas metodologías de trabajo en el aula homogeneizadoras, unas preconcepciones de la “diferencia” como “deficiencia”, un desconocimiento de los estadios psicoeolutivos propios de la adolescencia y una dinámica de trabajo individualista, alejada de procesos de colegiación en la acción docente. La formación inicial y las políticas de selección del personal y de acceso a la docencia eran coherentes con ese enfoque. Por contra, y conforme a lo que hemos apuntado, con la nueva propuesta curricular la situación es muy diferente. Se imponen otras formas de trabajo en el aula, otras concepciones del desarrollo y del aprendizaje y se atisban algunos de los requisitos previos que serán necesarios para que se dé una auténtica renovación de la enseñanza a través de un nuevo concepto de profesionalidad docente.

Hacia una nueva profesionalidad docente.
En efecto, al cambio de sus planteamientos metodológicos y de los principios teóricos que informan su quehacer “práxico” el profesor ha de añadir un cambio en su concepción misma del proceso de enseñanza-aprendizaje, un cambio del rol profesional que venía desempeñando y constituirse como un profesional reflexivo de su propia práctica, que investiga y experimenta junto a otros profesores lo que le permite ampliar sus fuentes de información, sus ideas y sus criterios para mejorar su trabajo en las aulas.

Así, para autores como Stenhouse, la innovación curricular tiene que partir del grupo de profesores de un centro, como unidad básica de actuación, que discute, modela y lleva a cabo el currículum, participando en la evaluación de resultados. En este sentido, cambiar la práctica, desarrollar el currículum y perfeccionamiento del profesorado son tres aspectos indisociables.”

Desde esta concepción la reflexión en la acción, el trabajo en equipo y - sobre todo – la formación permanente pasan a ser tres elementos básicos de la nueva concepción del profesional docente y premisas necesarias para un adecuado tratamiento de la diversidad a través del cambio y de la renovación de la enseñanza.



García Martínez, Jesús
Jefe del Servicio de Formación del Profesorado de la DGOIEPL de
la Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia
Fuente: http://www.edu.gva.es/per/docs/rlestres_1.pdf

jueves, 2 de abril de 2009

Los supuestos que rigen la vida cotidiana en las aulas

Voy a compartir con ustedes, algunos párrafos que me enviara el Prof. Oscar Krutl, y que a mi me dejaron pensando.

Platón la rige y Sísifo la estresa...
Sostenía el viejo Platón que nuestra realidad es reflejo de otra, la de las "ideas" ubicadas en mundos superiores.

Pareciera que la escuela comparte este enfoque. Las autoridades del distrito, los/as directores/as tienen una idea de lo que debe ser la escuela. Y se esfuerzan denodadamente por concretarla.

¿Cómo es esta idea, este "ideal"? El sueño de un/a director/a es una escuela con todo su personal presente, con docentes capacitados que se relacionan entre sí sin conflictos, atendiendo serenamente a disciplinados alumnos deseosos de cumplir, que los afiatados controles de asistencia señalan como presentes en su mayoría. Con una dirección con toda la documentación al día, y un edificio que no presenta problemas, ya que cada baño, cada lamparita, cada puerta y ventana están cumpliendo su función. Con padres que solo vienen, por unos pocos minutos, a ofrecerse para colaborar...

Todo lo que contradiga esta idea de escuela ideal debe corregirse. Las autoridades lucharán día a día duramente para poder acercarse a la idea de lo que es la escuela, ideal que la antipática realidad se esfuerza diariamente en resquebrajar y contradecir.

A su vez, los docentes tienen una idea de lo que tiene que ser su clase: Un grupo de alumnos pendientes de sus palabras, respetuosos de sus superiores, disciplinados, puntuales, pulcros, esforzándose en cumplir cada una de las consignas planteadas por el docente. Y todo lo que contradiga esta clase ideal debe corregirse o eliminarse. Los/as docentes lucharán día a día duramente para poder acercarse a esa idea de lo que es la clase, ideal que la antipática realidad se esfuerza diariamente en impedir.

Como en el mito de Sísifo (La Odisea XI 93) obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero que siempre rodaba hacia abajo antes de que alcanzase la cima de la colina y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio.

Es decir, la mirada de directivos y docentes está en algo que "sería ideal que se de, pero lamentablemente no se da" y sus esfuerzos de construir ese ideal, se ven diariamente frustrados.

Así, no cuesta comprender la multitud de docentes y directivos estresados por esta frustración constante.

Sería muy diferente si el ideal fuera que los alumnos aprendieran, y para esto cada docente, cada directivo fuera creando posibilidades, inventando maneras... gozando con la alegría de aprender de los alumnos.

Pero no. En la escuela hasta pareciera a veces que es más importante cumplir con todos los medios inventados en diversas épocas para permitir el aprendizaje... que lograrlo.
Si leemos el siguiente texto acerca de Platón y las ideas, (tomado de http://www.webdianoia.com/platon/platon_fil_ideas.htm) a la luz de lo antedicho, encontraremos una inspiradora descripción de la escuela:
Tradicionalmente se ha interpretado la teoría de las Ideas de la siguiente manera: Platón distingue dos modos de realidad, una, a la que llama inteligible, y otra a la que llama sensible. La realidad inteligible, a la que denomina "Idea", tiene las características de ser inmaterial, eterna, (ingenerada e indestructible, pues), siendo, por lo tanto, ajena al cambio, y constituye el modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible, constituida por lo que ordinariamente llamamos "cosas", y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción), y que resulta no ser más que una copia de la realidad inteligible.

La primera forma de realidad, constituida por las Ideas, representaría el verdadero ser, mientras que de la segunda forma de realidad, las realidades materiales o "cosas", hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que verdaderamente son. Además, sólo la Idea es susceptible de un verdadero conocimiento o "episteme", mientras que la realidad sensible, las cosas, sólo son susceptibles de opinión o "doxa".

El malestar docente
Me quedan algunas preguntas flotando ¿El malestar docente es propio de la actividad? ¿Podemos hacer algo para disminuirlo? ¿Por qué no se hace nada para disminuirlo?

Creo que están en nuestras manos algunas llaves para mejorar el ambiente, y disminuir el deseo de evasión, ya sea mediante fin de semana, vacaciones, feriados o …. jubilación.
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