miércoles, 20 de enero de 2010

Conflictos

Son algo natural, con lo que convivimos de forma permanente. Los conflictos son inherentes a la propia condición de persona o ser humano. Es normal tener conflictos.


Suponen una situación de crisis, de revisión, de replantear todo, tanto la situación conflictiva como la propia conducta, de la que se pueden aprender muchas cosas, y que ayuda a crecer y superarse.


El malestar que genera un conflicto depende de la situación conflictiva en sí misma y de cómo uno la percibe, se toma, y reacciona ante la situación. El nivel de malestar es mayor cuanto más tiempo se le atiende y cuanto más autodiálogos perturbadores y recurrentes se generan. Es como dedicarle un gran esfuerzo cognitivo y emocional, que no siempre va acompañado de acciones de solución.


Encontrar una solución eficaz al conflicto no es cuestión de tiempo sino de estrategia. No se resuelven mejor los conflictos por dedicarles más tiempo. No se resuelven mejor por dedicarles más tiempo a reflexionar sobre ellos. Así, se incrementa la sensación de malestar, baja el rendimiento en las tareas que nos ocupan mientras tanto, aumenta la confusión, y por tanto nos alejamos de una solución eficaz. No es cuestión de tiempo sino de estrategia. Se puede aplicar una estrategia similar se trate del problema que se trate, recorriendo los mismos pasos hasta dar con la solución.


Simplemente es cuestión de hacer cosas que te lleven a cambiar la situación conflictiva. Se trata de ser eficaz, tomando decisiones que ayuden a resolver la situación problemática. Solucionar un conflicto es más el resultado de utilizar una estrategia que de dedicarle todo el tiempo del mundo para la reflexión.


Hay que buscar un tiempo para analizar el conflicto y tomar decisiones. Necesitamos el tiempo preciso para recorrer de forma racional los pasos que conlleva una estrategia de resolución de problemas o de toma de decisión.


Hay situaciones conflictivas que no tienen solución, lo que requiere darse cuenta cuanto antes, entender que es así, y asumirlo sin más.


Hay situaciones conflictivas para las que uno solo dispone una parte de la solución. Si el otro u otros no aplican la parte de la solución del conflicto que les corresponde tampoco se podrá resolver. Lo que también hay que entender y asumirlo como algo natural. Hay que ser inteligente para observar si el conflicto se puede resolver y qué parte de solución está en las propias manos. Uno trabajará sobre lo que está en las propias manos para resolver un conflicto. Uno se volcará en lo que tiene que hacer, en lo que depende de él, sabiendo que también es preciso en muchas ocasiones la implicación de otras personas en la búsqueda y aplicación de soluciones.


Existen diferentes soluciones, igualmente válidas, para resolver un conflicto. No es cierto que exista una sola solución válida para cada problema.


No existen soluciones exentas de inconvenientes. Cualquier solución suele acarrear algún inconveniente. Uno debe asumir y estar preparado para tolerar los inconvenientes propios de las soluciones que uno decide aplicar.


De hecho muchas soluciones exigen decisiones difíciles de tomar y más difíciles aun de aplicar.


No se puede exigir tener plenas garantías de acertar antes de decidir y actuar. De este forma nunca nos atreveremos a tomar decisiones.


Hay que identificar el conflicto cuanto antes para afrontarlo y tomar decisiones.


No se debe tomar decisiones de forma impulsiva.


Evitar tomar decisiones o dejar que el paso del tiempo las vaya tomando es una fuente de conflictos.


En los conflictos interpersonales es muy interesante implicar al otro u otros en el análisis de la situación conflictiva, en la búsqueda de alternativas de solución, y en las tomas de decisión, lo que aumenta considerablemente el grado de compromiso en la aplicación de soluciones y refuerza el acercamiento personal mutuo.


¡Bienvenidos sean los conflictos!, ya que me ayudan a crecer y superarme personalmente y a mejorar en la relación con los demás.


La cuestión es detectarlos lo antes posible para abordarlos con la intención de darles una solución.


 


Autor

José Carrascosa Oltra

Fuente

http://www.edu.gva.es/per/docs/rlestres_2.pdf

Edita:

GENERALITAT VALENCIANA

CONSELLERIA DE CULTURA Y EDUCACIÓN.

Dirección General de Ordenación, Innovación Educativa

y Política Lingüístiuca.

Servicio de Formación del Profesorado

 

viernes, 8 de enero de 2010

El estrés docente; Autodiálogos perturbadores, que generan problemas.

Nuestro diálogo interno puede ofrecernos la realidad de forma distorsionada, especialmente por los juicios de valor o por las emociones surgidas en torno a las situaciones. Puede también ser fuente de malestar, incluso incrementando el ya propio de la situación de conflicto. Incluso, puede llegar a generarnos nuevos conflictos.

Construyendo un diálogo interno negativo, automáticamente contribuimos a que nos sintamos mal y se compliquen las situaciones, siendo que además nos estamos distorsionando la realidad. No tiene sentido que acabemos convirtiéndonos en algunas ocasiones en nuestros mayores enemigos por cómo procesamos la información. Los prejuicios de los que nos rodeamos, los puntos de vista con los que analizamos las situaciones, las creencias que nos guían, los juicios de valor que emitimos, cómo interpretamos las situaciones que vivimos, los autodiálogos que nos hablamos interiorizadamente, en ocasiones son pautas de conducta perturbadoras.


Conviene identificar estas formas de pensamiento que son perturbadoras para ir modificándolas, lo que nos ayudará a cambiar nuestras emociones y nuestro comportamiento. A continuación se indican algunas de éstas formas de pensar que ocasionan problemas:


􀂾 Dejarse llevar por impresiones, suposiciones, opiniones, creencias, valoraciones subjetivas, que van más allá de los hechos y que suelen distorsionarlos.


Ejemplo: "Los alumnos no están por aprender y vienen a pasárselo bien".


􀂾 Anticipar riesgos, dificultades y conflictos que pudieran aparecer y que no es probable que aparezcan. Ni siquiera es probable que se den.


Ejemplo: "Ya verás como se dan cuenta los alumnos de que no domino bien está parte de la materia".


􀂾 Confundir posible y probable. Lo posible muchas veces es muy poco probable.


Ejemplo: "Evito las reuniones con padres por que son una fuente de problemas"


.


􀂾Dejar volar el pensamiento, permitiendo que se aleje de lo que estamos haciendo, lo que resta eficacia, es fuente de malestar y ocasiona nuevos problemas.


Ejemplo: "No puedo dejar de pensar en el disgusto que he tenido con mi hijo".


􀂾 Caer en autodiálogos recurrentes que nos recrean en nuestro malestar o mala fortuna, alejándonos de la posibilidad de resolver y superar dicha situación.


Ejemplo: "No tolero a aquellos alumnos que no quieren hacer nada".


􀂾 Hacer afirmaciones rotundas que siempre son exageraciones a partir de algún hecho. Son afirmaciones con "siempre", "nunca", "jamás", "nadie", "todo el mundo", "absolutamente", "la gente", etc...


Ejemplo: "Jamás podré controlar los problemas que tengo en el aula".


􀂾 Hacer afirmaciones con "tendría" o "debería". Transmiten connotaciones de que se trata de una expectativa muy importante para uno, no sintiéndose capaz de alcanzarla, y que no perdonándoselo.


Ejemplo: "Tendría que tomarme las cosas de otra forma; tendría que resolver mejor los conflictos en el aula"


.


􀂾 Hacer afirmaciones con "y si...". Es una forma de abrir la puerta para que nuestros temores se hagan realidad. Cuando anticipamos alguna dificultad, organizamos nuestro comportamiento, sin querer, de forma que contribuimos a que ello ocurra.


Ejemplo: "Y si me toman el pelo".


􀂾Hacer afirmaciones con "pero...". Muchos autodiálogos de tipo positivo quedan condenados o anulados por una segunda afirmación introducida por "pero".


Ejemplo: "Parece que hoy han estado más trabajadores, pero será que la clase era a primera hora y, de todas formas, ya veremos lo que dura".


􀂾 Fijar grandes metas y a largo plazo, que refuerzan su carácter de lejanas e inaccesibles.


Ejemplo: "He de conseguir que todos los alumnos/as se interesen por mi matera o área".


􀂾 Atender especialmente a los conflictos, dificultades, preocupaciones, o cualquier otro aspecto desagradable de las situaciones o de las personas.


Ejemplo: "He tenido un enfrentamiento con otro profesor, un compañero, y no puedo desconectar fácilmente de lo que pasó. Ya verás como volvemos a chocar".


􀂾 Dar más importancia, atender o cuidar más el posible resultado que el proceso, la ejecución o la tarea para lograrlo.


􀂾 Estar excesivamente pendiente de uno mismo, con continuos autodiálogos sobre sí mismo. Practicar una atención "interna", en el que el centro de interés suele ser siempre uno mismo.


􀂾 Evitar tomar decisiones o hacer frente a los problemas. Esperar a que sea el tiempo el que dicte las soluciones.


􀂾 Insistir en solucionar un conflicto, dificultad o problema que no tiene solución o que su solución no está en las propias manos.


􀂾 Explicar habitualmente el fracaso o el éxito tanto desde uno mismo como desde los demás.


􀂾 Preocuparse de forma recurrente, obsesivamente, de los problemas. Darles excesivas "vueltas", olvidándose de que dicha situación conflictiva se puede resolver.


􀂾 Focalizar la atención sobre las preocupaciones, temores, dudas, llegando a retirarla de la tarea, la ejecución, etc…


􀂾 Analizar continuamente el comportamiento de uno mismo con la intención de detectar posibles errores. Ser autocrítico por sistema.


􀂾 Atender excesivamente y tener muy presentes aquellas cualidades personales de las que uno no se siente satisfecho, es decir a lo que a uno no le gusta de sí mismo.


􀂾 Ser excesivamente perfeccionista. Tener unas expectativas muy elevadas, lo que muy probablemente provoca decepción. Tratar de hacerlo todo de forma casi perfecta.


􀂾 Ponerse a la defensiva o no aceptar las críticas y discrepancias.


􀂾 Atender a lo que aún queda por superar más que a lo que ya se ha conseguido, logrado o superado. Ello desanima, invita al desánimo y al abandono, no favoreciendo para nada la autoestima.


􀂾 Valorar todo de forma bipolar, es decir bueno o malo, bonito o feo, afín u opuesto. Incluso, tener que valorar todo con agrado o desagrado. Las cosas son como son, sin ser necesariamente buenas o malas. Este aspecto es una forma de percibirlas que lo añadimos las personas.


􀂾 Realizar atribuciones erróneas. Explicar los acontecimientos que se dan en torno a nosotros de forma sesgada, poco objetiva.


􀂾 Identificarse con los pensamientos o autodiálogos de tipo irracional. Son expectativas de tipo irracional aquéllas que van contra la lógica o la razón, cuyas probabilidades de darse son mínimas. En realidad, identificarse con este tipo de expectativas es apuntarse a vivir decepcionado. Los autodiálogos irracionales más comunes son los siguientes:


􀂃 Todos me deben apreciar


􀂃 Es terrible cometer errores


􀂃 Es terrible que las cosas salgan mal.


􀂃 No puedo controlar mis emociones.


􀂃 Debería estar más atento a las situaciones de conflicto o peligro.


􀂃 Es demasiado difícil lograr autodisciplina.


􀂃 No soporto cómo actúan los demás.


􀂃 No puedo cambiar mi forma de ser.


􀂃 Situaciones que he vivido anteriormente siempre me van a afectar.


􀂃 Existe una solución ideal para cada problema.


􀂃 Debería hacerlo mejor que los demás.


􀂃 Si los demás me critican es que he cometido un error.


􀂃 No puedo cambiar mis pensamientos o la forma de tomarme las cosas.


􀂃 Debería ayudar siempre en aquello que requiere ayuda.


􀂃 Nunca debo mostrarme débil.


􀂃 Es mejor no esperar nada ya que así te puedes encontrar sorpresas agradables y no decepciones.


􀂃 Los demás no se alteran tanto como yo.


􀂃 Nunca debería herir a nadie.


􀂃 Las personas fuertes no piden ayuda.


􀂃 Debo disimular mi ignorancia cuando desconozco algo.


􀂃 Sólo puedo hacer las cosas cuando estoy de ánimo.


􀂃 No es bueno pedir favores.


􀂃 Posible es lo mismo que probable.


􀂃 Soy inferior a los demás.


􀂃 Siempre soy el centro de atención


􀂃 No entiendo por qué otras personas actúan o son de esa manera


􀂃 Renunciar es la mejor estrategia para no sufrir


􀂃 Debo estar totalmente seguro antes de tomar una decisión


􀂃 Uno debe tener garantías antes de actuar


􀂃 Es deseable estar a bien con todo el mundo


􀂃 El cambio no es algo normal o natural.


􀂃 Es esencial saber el por qué de todo.


􀂃 Siempre hay algo detrás del comportamiento de los demás.


􀂃 Las personas deberían confiar en mí.


􀂃 Debería estar siempre animado o contento.


􀂃 Soy "gafe", no tengo "suerte", está escrito en "mi destino"


􀂃 Enfrentarme a los problemas es muy duro y me hace mucho mal.


􀂃 Aspiro a vivir sin problemas.


􀂃 Debería haber más justicia, "no es justo".


􀂃 Siempre es mejor ser totalmente sincero.


􀂃 No tengo problemas.


􀂃 Aspiro a vivir sin problemas.


􀂃 La ansiedad es muy peligrosa.


􀂃 Con fuerza de voluntad se resuelve cualquier problema.


 


Autor

José Carrascosa Oltra

Fuente http://www.edu.gva.es/per/docs/rlestres_2.pdf

Edita:

GENERALITAT VALENCIANA CONSELLERIA DE CULTURA Y EDUCACIÓN.

Dirección General de Ordenación, Innovación Educativa y Política Lingüístiuca. Servicio de Formación del Profesorado.

martes, 29 de diciembre de 2009

Afrontar y resolver conflictos. Tomar decisiones.


"Huele el queso a menudo para saber cuándo empieza a enmohecerse"


"Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se encuentra el nuevo queso"


"Las viejas creencias no conducen al nuevo queso"


SPENCER JOHNSON, M.D.



¿Quién se ha llevado mi queso?


A MODO DE INTRODUCCIÓN…


Observar que el trabajo que has preparado no despierta el interés del alumno/a, ser objeto de un desaire o falta de respeto por su parte, recibir una queja de unos padres, no conectar con algún compañero del mismo departamento, observar que resulta difícil unificar criterios entre el profesorado, cómo ir adaptándose a los nuevos cambios producidos por la reforma educativa,… son conflictos habituales en los que se suelen ver implicados los docentes.


Enseñar es una actividad que obliga a la interacción con otras personas, alumnos, padres, otros profesores/as, etc… En las relaciones personales el conflicto es algo normal, que está ahí y convivimos con él.


Los conflictos surgidos en el ámbito más personal o íntimo, o en el entorno familiar, o de amigos, también suelen acabar afectando el desarrollo del trabajo del profesor. Van llenando un vaso que acaba desbordándose y le hace más vulnerable en el desarrollo de su trabajo.


En el momento presente en que coinciden los cambios en el sistema educativo con la permanente innovación tecnológica, y la renovación continua de los valores de los jóvenes, el docente está más expuesto que nunca a los conflictos. El cambio conlleva la crisis o conflicto. Si uno no es capaz de renovarse y adaptarse a los cambios no puede sobrevivir en esta sociedad caracterizada por los continuos cambios. Ya no existe esa "partitura" válida que pueda ser tocada durante toda la vida.


Cuando surge el conflicto se suele reaccionar más desde una lógica emocional, uno se sorprende, se irrita, se preocupa, surge el temor, y no se desconecta mentalmente de él. Más que desde la lógica de la eficacia, en la que prima la intención de resolverlo. Ello suele complicar más aun las propias situaciones de conflicto, lo que hace que nos vayamos sensibilizando poco a poco ante conflictos similares y seamos más vulnerables ante ellos.


Los conflictos se resuelven tomando decisiones y aplicando las soluciones correspondientes. En ocasiones varios conflictos se precipitan a la vez, lo que exige tomar decisiones eficaces con gran agilidad.


Todo un reto para el docente es convivir con el conflicto y afrontarlo lo antes posible con la intención de resolverlo, lo que exige tomar decisiones que en ocasiones no son fáciles de aplicar o llevar a cabo. Superar el vértigo que genera convivir con los conflictos y también tomar decisiones importantes debe ser una exigencia personal del propio docente.


La eficacia del profesor pasa, entre otras habilidades, por la capacidad de resolver las situaciones de conflicto, que se van suscitando en su contexto de trabajo en el día a día, es decir por la facilidad para tomar decisiones de bastante trascendencia.


Situación problemática o de conflicto.

Una situación problemática es aquélla para la que no se dispone inmediatamente de una respuesta alternativa y efectiva para enfrentarse a ella. D´Zurilla y Goldfried (1971).


También puede definirse como la oposición percibida entre dos partes, que supone el bloqueo de una parte sobre la otra, para impedirte la consecución de tus objetivos El conflicto está facilitado en ambientes de tensión, que pueden estar asociados a situaciones de escasez de recursos, sobrecarga, frustración...


Ámbitos del conflicto

Se puede entender el conflicto desde cuatro ámbitos diferentes, pero complementarios:


Interpersonal: conflicto entre diversos individuos de la misma organización

Intrapersonal: conflicto entre diversas dimensiones emocionales y motivacionales de un mismo individuo

Intergrupal: conflicto entre diversos grupos o departamentos

Intragrupal: conflicto entre miembros de un mismo grupo


INTERGRUPAL

Conflicto entre diversos grupos o departamentos del colegio o instituto.

INTRAGRUPAL

Conflicto dentro de un mismo grupo y/o equipo docente.

INTERPERSONAL

Conflicto entre diversos individuos del mismo centro docente.

INTRAPERSONAL

Conflicto entre diversas dimensiones emocionales y motivacionales de un mismo docente.


Solución de un problema

"El problema no es el problema, es la solución" (Julio César). La solución de un problema consiste en:


Elementos esenciales en la solución de problemas

La solución de problemas debe verse como un proceso de conducta, por el que se elabora una serie de posibles conductas alternativas y efectivas, en relación con la situación problemática, y se aumenta la probabilidad de elegir la conducta más efectiva de entre todas las alternativas. Dos son, pues, los elementos esenciales de la solución de conflictos o problemas:


Aspectos positivos y negativos del conflicto

En una situación de conflicto las personas suelen atender más a las consecuencias desagradables que se desprenden o que se pudieran derivar de dicha situación. Para actuar de forma eficaz en las situaciones de conflicto es fundamental considerar tanto sus aspectos negativos como sus connotaciones positivas.


La producción de conductas alternativas posibles

La decisión o conducta de elegir

La formulación de nuevas respuestas que van más allá de la aplicación simple de las reglas aprendidas previamente para crear una solución.

Aspectos positivos

Estimula y refuerza la reflexión sobre la propia conducta, la autoevaluación

Puede potenciar la motivación, es decir el aumento de la energía, la ilusión, las ganas de afrontar la situación

Estimula la creatividad, ya que activa la búsqueda de nuevas estrategias y formas de acción

Puede desarrollar las habilidades de negociación cuando el conflicto es interpersonal

Tratado adecuadamente obliga a las partes implicadas en el conflicto a buscar nuevas soluciones, mejorando la calidad de las propuestas sobre las que hay que decidir

Puede incrementar la cohesión interna, si el conflicto surge entre miembros de un grupo, facilitando la unificación de criterios y objetivos del grupo

Puede provocar cambios funcionales de liderazgo, útiles para la empresa o grupo

En el conflicto intrapersonal puede activar y motivar la conducta, facilitando el desarrollo de habilidades y capacidades personales

En definitiva, mueve al aprendizaje y la superación.


Aspectos negativos

Suele conllevar un costo personal en forma de estrés, desequilibrio

Distorsiona y desplaza los objetivos. Supone una disfunción o un contratiempo

Si bloquea las expectativas y la motivación, produce frustración y hostilidad

Puede producir reacciones impulsivas, arrastrando a tomas de decisión erróneas y a utilizar los recursos de forma inadecuada

Puede producir disminución del rendimiento por dispersión de la atención y de la energía o motivación

La disminución del rendimiento asociada a la existencia de conflictos puede ser detectada atendiendo a: 1) recortes en la comunicación, 2) reticencias en la colaboración y cohesión, y 3) ralentización o bloqueos en la actividad

Desde esta doble perspectiva podemos entender que todo conflicto conlleva, al mismo tiempo, componentes valorados negativamente que informan de la necesidad de introducir un ajuste o cambio, y la oportunidad de modificar las estructuras en las que ha surgido el conflicto. El siguiente esquema ilustra la doble vertiente del conflicto:


Así en los conflictos personales o individuales y en los surgidos en el seno de un grupo, lo que se plantea es una situación de crisis, de encrucijada, en la que las soluciones habituales ya no sirven y es necesario desarrollar nuevas estrategias. Al poner en marcha nuevas soluciones que sean útiles y eficaces se estimula el desarrollo y el progreso, tanto del individuo como del grupo.


Actitud positiva ante el conflicto

A fin de poder optimizar los aspectos positivos del conflicto, interesa tener muy presentes algunas consideraciones como las siguientes:


Tener una actitud positiva ante los conflictos supone tener menos problemas, vivir menos agobiado por ellos, y ser más eficaz en la aplicación de soluciones. Construir una actitud positiva ante los conflictos requiere ir creando un diálogo interno o pensamientos del siguiente tipo:


CRISIS

DESESTRUCTURACIÓN INVOLUCIÓN ESTANCAMIENTO OPORTUNIDAD

CRECIMIENTO DESARROLLO SUPERACIÓN

+

CONFLICTO BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

TOMA DE DECISIÓN

Autor

José Carrascosa Oltra

Fuente

http://www.edu.gva.es/per/docs/rlestres_2.pdf

Edita:

GENERALITAT VALENCIANA CONSELLERIA DE CULTURA Y EDUCACIÓN.

Dirección General de Ordenación, Innovación Educativa y Política Lingüístiuca.

Servicio de Formación del Profesorado.


 

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